Oh sí
la belleza del cuadro
donde los demás hallaban repulsión o asco
ya fuera por la composición de la imagen/basurero o el hedor del cuarto
Como si pidiera permiso
la ligera sospecha de un halo asomándose
reflejando en el cristal la vieja puerta azul oxidada,
los escombros del techo repartidos en los rincones,
la humedad haciendo de las suyas,
la pintura denotando el grave paso del tiempo;
unos cuantos grillos lograron hacer de estos huecos su lecho.
A la luz, las partículas de polvo flotando.
siempre existirá,
-el polvo es norma en el cosmos-
la bocanada del primer tafo después del canto del gallo,
son alrededor de las 12 del medio día, parece que la ciudad lo ha desquiciado a él también.
exhalo despacio, buscando formas en el humo sobre su espalda muerta
y es así, cuando la veo sobre el colchón sin sábanas,
ahogada en alcohol, nicotina e innumerables vicios de la noche anterior, hasta que irrumpe un ligero ardor entre las falanges pulgar e índice.
Nunca he sido campeón en lanzamiento de bacha, pienso, mientras la ceniza se adhiere a la piel.
Me estiro para tomar una cajetilla vacía y finalmente despedirme de ese pequeño placer aventándola al otro lado del cuarto, golpeando y empujando la puerta ligeramente.
sin pasador.
el rechinar.
se cuela discreto el olor de la cocina.
leche agria.
restos de obras incompletas.
se escucha un ruido metálico.
-debería alguien poner orden a esto, antes que la plaga de ratas identifique aquí un nido.
otro golpe, una cacerola se cae.
sopla el viento y abre media puerta.
el wey con el que vivía acababa de despertar y buscaba comida.
Estúpido el que diseñó esta casa.
Me levanto aún en bolas y cierro la puerta de enfrente.
volteo para confirmar si el ruido ha llegado más allá de mis oídos a los suyos.
vaya, su sueño es jodidamente imperturbable.
Alcancé el bulto de ropa sobre la colchoneta que hacía de buró y guardarropas.
noté que el pantalón no era mío cuando a la altura de las rodillas no era posible hacerle subir más.
me di por vencido.
tal vez no necesite más tabaco.
tal vez ella no despierte.
tal vez estoy pensando demasiado nuevamente.
Abandoné mis locas ideas y me dejé caer sobre el colchón.
cara a cara.
viendo el polvo salir también de su nariz en un vaivén.
tal vez sea amor después de todo.